{"id":121,"date":"2016-10-17T17:49:48","date_gmt":"2016-10-17T21:49:48","guid":{"rendered":"https:\/\/rjm.local\/hurricane-matthew-hits-abricot-dame-marie-haiti\/"},"modified":"2016-10-17T17:49:48","modified_gmt":"2016-10-17T21:49:48","slug":"hurricane-matthew-hits-abricot-dame-marie-haiti","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/rjmusa.org\/es\/el-huracan-matthew-azota-a-abricot-dame-marie-haiti\/","title":{"rendered":"El hurac\u00e1n Matthew azota Abricot y Dame Marie, Hait\u00ed"},"content":{"rendered":"<p><em>Pens\u00e9 que a quienes conocieron al padre Rick les gustar\u00eda leer este relato\u2026 \u00a1una de tantas historias similares, estoy segura! Mantengamos a la gente en oraci\u00f3n. \u2013 Jackie (Picard) <\/em><\/p>\n<p>El s\u00e1bado por la tarde, el padre Rick Frechette, yo y otras cuatro personas intentamos llegar a Dame Marie y Abricot por tierra, sin saber si siquiera podr\u00edamos llegar al lugar. Era importante intentar llevar comida y agua. Las comunicaciones siguen siendo imposibles.<\/p>\n<p>Normalmente el viaje de Puerto Pr\u00edncipe a Dame Marie dura 7 u 8 horas, \u00a1esta vez fueron 18! La raz\u00f3n es que el camino est\u00e1 lleno de \u00e1rboles, barro, rocas y escombros, y literalmente tuvimos que abrir camino mientras viaj\u00e1bamos en medio de la noche, asistidos por Protecci\u00f3n Civil. Incluso los puentes estaban cortados, y tuvimos que atravesar r\u00edos construyendo un paso con rocas con nuestras propias manos para establecer un camino a trav\u00e9s de ellos. Todo esto se hizo en medio de la noche, solo con las luces de nuestros autos y linternas. Es incre\u00edble lo duro que trabajaron nuestros hombres.<\/p>\n<p>Al amanecer apenas pod\u00edamos ver nada debido a la niebla. Cuando miramos alrededor, parec\u00eda una escena de guerra o de pel\u00edcula de terror con \u00e1rboles desnudos y campos cubiertos por la niebla. Daba miedo.<\/p>\n<p>Empezamos a encontrarnos con gente que deambulaba por peque\u00f1os pueblos en la cima de la monta\u00f1a que parec\u00edan pueblos del desierto. Una se\u00f1ora que caminaba con algunos trozos de madera, a la pregunta: \u201c\u00bfC\u00f3mo est\u00e1s?\u201d, respondi\u00f3 con tanta cortes\u00eda y dignidad: \u201cPerd\u00ed mi casa. Perd\u00ed a mi marido. Pero no tengo tiempo para llorar, porque tengo que ir a cocinar para mi hijo\u201d.<\/p>\n<p>Vimos que los pueblos de pescadores hab\u00edan sido totalmente arrasados y que ya no hab\u00eda palmeras hermosas en las orillas. Todo estaba ahora \u00e1rido, desierto y seco. En La Serengue, los pescadores sobreviv\u00edan bebiendo agua de coco y comiendo la pulpa del coco. Hab\u00edan perdido todo su ganado e incluso sobreviv\u00edan con los cad\u00e1veres de los animales muertos. Cuando les dije: \u201cTen\u00e9is el mar, \u00bfpor qu\u00e9 no pesc\u00e1is?\u201d, respondieron: \u201cHemos perdido nuestros barcos y nuestras redes, ni siquiera podemos pescar\u201d.<\/p>\n<p><strong>La necesidad inmediata es, sin duda, comida y agua. Mientras estaba all\u00ed hablando bajo el sol abrasador, busqu\u00e9 un poco de sombra, que ya no existe. Me di cuenta de que la gente sin techo ni \u00e1rboles que les den sombra no puede sobrevivir y corre el riesgo de morir deshidratada. Es como si de repente se hubieran quedado en el desierto sin preparaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p>El \u00fanico sonido que pod\u00edamos escuchar de vez en cuando era un gallo a lo lejos, lo que me recordaba cuando Pedro tuvo su conciencia despertada despu\u00e9s de su negaci\u00f3n de Jes\u00fas, y c\u00f3mo en un desastre como este nuestras conciencias no pueden permanecer dormidas.<\/p>\n<p><em>Padre Enzo Del Brocco, Fundaci\u00f3n San Lucas para Hait\u00ed y Misi\u00f3n Pasionista de Hait\u00ed, Nuestra Se\u00f1ora de los Dolores <\/em><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El s\u00e1bado por la tarde, el Padre Rick Frechette, yo y otros cuatro intentamos ir a Dame Marie y Abricot por tierra, sin saber si podr\u00edamos llegar al lugar.<\/p>","protected":false},"author":2,"featured_media":120,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kad_post_transparent":"","_kad_post_title":"","_kad_post_layout":"","_kad_post_sidebar_id":"","_kad_post_content_style":"","_kad_post_vertical_padding":"","_kad_post_feature":"","_kad_post_feature_position":"","_kad_post_header":false,"_kad_post_footer":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[7],"our_priorities":[],"section":[],"class_list":["post-121","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-newsletter","tag-haiti"],"acf":[],"taxonomy_info":{"category":[{"value":1,"label":"Bridges"}],"post_tag":[{"value":7,"label":"Haiti"}]},"featured_image_src_large":["https:\/\/rjmusa.org\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/IMG_6251.JPG",320,240,false],"author_info":{"display_name":"root","author_link":"https:\/\/rjmusa.org\/es\/author\/root\/"},"comment_info":0,"category_info":[{"term_id":1,"name":"Bridges","slug":"newsletter","term_group":0,"term_taxonomy_id":1,"taxonomy":"category","description":"","parent":0,"count":425,"filter":"raw","cat_ID":1,"category_count":425,"category_description":"","cat_name":"Bridges","category_nicename":"newsletter","category_parent":0}],"tag_info":[{"term_id":7,"name":"Haiti","slug":"haiti","term_group":0,"term_taxonomy_id":7,"taxonomy":"post_tag","description":"","parent":0,"count":42,"filter":"raw"}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/rjmusa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/121","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/rjmusa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/rjmusa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/rjmusa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/rjmusa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=121"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/rjmusa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/121\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/rjmusa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/120"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/rjmusa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=121"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/rjmusa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=121"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/rjmusa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=121"},{"taxonomy":"our_priorities","embeddable":true,"href":"https:\/\/rjmusa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/our_priorities?post=121"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/rjmusa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=121"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}