{"id":96,"date":"2015-01-01T00:00:00","date_gmt":"2015-01-01T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/rjm.local\/what-are-you-saying-lord-religious-life-reflection\/"},"modified":"2015-01-01T00:00:00","modified_gmt":"2015-01-01T05:00:00","slug":"what-are-you-saying-lord-religious-life-reflection","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/rjmusa.org\/es\/que-estas-diciendo-senor-vida-religiosa-reflexion\/","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 est\u00e1s diciendo, Se\u00f1or? (Reflexi\u00f3n sobre la vida religiosa)"},"content":{"rendered":"<p><em>El Siervo del Se\u00f1or: Isa\u00edas 42: 1-9 Jes\u00fas Ungido en Betania: Juan 12: 1-11<\/em><\/p>\n<blockquote>\n<blockquote>\n<p><strong>Estoy asombrada por la riqueza y belleza de esta escena. Vemos a esta mujer tomada en esp\u00edritu y cuerpo por esta experiencia, entregando generosamente no s\u00f3lo lo que tiene, representado en el costoso frasco de ung\u00fcento, sino tambi\u00e9n lo que es, mientras humildemente seca con sus cabellos los pies de su amado. Todo el cuadro llena los sentidos con la fragancia del generoso gesto de amor de Mar\u00eda hacia Jes\u00fas.<\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<\/blockquote>\n<p>Me resulta dif\u00edcil no conmoverme ante este acto aparentemente in\u00fatil y sin valor, pero tan rico de significado y de afecto \u00edntimo. Es una ventana para contemplar una tierna expresi\u00f3n de amor y devoci\u00f3n a Jes\u00fas, nuestro Se\u00f1or, que refleja, a mi juicio, la pasi\u00f3n de entrega que nos mueve a responder generosamente a la llamada de Jes\u00fas como disc\u00edpulos y religiosas y religiosos.<\/p>\n<p>Esta mujer se hace presente abiertamente a Jes\u00fas y le habla con la voz del coraz\u00f3n humano, haciendo una manifestaci\u00f3n p\u00fablica de su profundo amor y su entra\u00f1able relaci\u00f3n con Jes\u00fas. Esto no pasa desapercibido para la gente que nos rodea. Como cristianos y religiosos tambi\u00e9n estamos llamados a ser signo de esta profunda realidad: la llamada que tienen los seres humanos a vivir y compartir libremente sus vidas con y en la presencia de nuestro Dios. Esto se hace visible y puede ser percibido por los dem\u00e1s cuando seguimos nuestro deseo de hacer de nuestra relaci\u00f3n con Dios el centro de nuestro ser y cuando se convierte en la fuente y la fuerza que impulsa nuestras vidas, pensamientos y acciones.<\/p>\n<p>Cuando abrimos nuestra vida a Dios de manera generosa y aut\u00e9ntica, dejamos que el aroma de Cristo llene nuestra vida, que se impregna del Amor de Dios, de la misma manera que el car\u00edsimo aceite arom\u00e1tico del relato llen\u00f3 la casa de L\u00e1zaro, Marta y Mar\u00eda. Como dice Pablo, otro apasionado disc\u00edpulo de nuestro Se\u00f1or, en 2 Corintios 14, debemos convertirnos en \u201cel aroma de Cristo\u201d, un aroma de vida que lleva a la vida.<\/p>\n<p>El profeta Isa\u00edas nos da una pista de ese aroma de Cristo en la primera lectura, al describir al Siervo sufriente. El Siervo de Dios tiene aroma de compasi\u00f3n: \u201cno quebrar\u00e1 la ca\u00f1a cascada, ni apagar\u00e1 la mecha humeante\u201d. Este Siervo exuda tambi\u00e9n el aroma de la justicia y el aroma del amor que trae luz a las naciones, curaci\u00f3n a los ciegos, libertad a los prisioneros y salvaci\u00f3n a nosotros, pecadores. Este es el aroma de la vida que en nosotros debe convertirse en voz prof\u00e9tica para un mundo tan necesitado de amor, consuelo, compasi\u00f3n y esperanza.<\/p>\n<p>Nuestras vidas tambi\u00e9n deber\u00edan hablar de adoraci\u00f3n y devoci\u00f3n a nuestro Dios, como lo hace la imagen de la unci\u00f3n de los pies de Jes\u00fas. El gesto de Mar\u00eda derramando el aceite perfumado sobre los pies de Jes\u00fas simboliza para m\u00ed el don de la entrega personal al plan de Dios que produce la consumaci\u00f3n de nuestras vidas en aras de la misi\u00f3n de Jes\u00fas. Una consumaci\u00f3n que se lleva a cabo cuando humildemente permitimos que Dios nos moldee como los disc\u00edpulos que Dios quiere que seamos.<\/p>\n<p>La pregunta que Judas le hace a Mar\u00eda puede ser una pregunta que vamos a escuchar muchas veces durante nuestras vidas. \u00bfPor qu\u00e9? \u00bfPor qu\u00e9 quieres ser monja, hermana, hermano o sacerdote? \u00bfPor qu\u00e9 no sirves a Dios de una manera diferente? \u00bfPor qu\u00e9 no ayudas a los pobres de una manera que parece m\u00e1s efectiva y productiva seg\u00fan los est\u00e1ndares de nuestro mundo moderno? \u00bfPor qu\u00e9 no gastas ese aceite y ese dinero en nombre del inter\u00e9s propio como parece indicar la intenci\u00f3n oculta de Judas? Tal vez eso sea parte del prop\u00f3sito de nuestras vidas como mujeres y hombres religiosos: convertirnos en signos de interrogaci\u00f3n para otros que, esperamos, puedan ser atra\u00eddos m\u00e1s cerca por su curiosidad, a la fragancia del misterio de Dios en nuestro llamado.<\/p>\n<p>Al final, el fin de nuestra existencia, pregunta que persigue nuestra sed humana de sentido, s\u00f3lo se revelar\u00e1 plenamente en Dios, como s\u00f3lo Jes\u00fas pudo haber revelado el fin oculto de la acci\u00f3n de Mar\u00eda: la preparaci\u00f3n del cuerpo de Jes\u00fas para su muerte. No podemos sino maravillarnos, como tal vez lo hizo Mar\u00eda, ante la respuesta inesperada de Jes\u00fas, mientras contemplamos con asombro el vasto e incomprensible plan de Dios en el que se inscribe nuestra vida.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Me resulta dif\u00edcil no conmoverme ante este acto aparentemente in\u00fatil y sin valor, pero tan rico de significado y de afecto \u00edntimo. Es una ventana para contemplar una tierna expresi\u00f3n de amor y devoci\u00f3n a Jes\u00fas, nuestro Se\u00f1or, que refleja, a mi juicio, la pasi\u00f3n de entrega que nos mueve a responder generosamente a la llamada de Jes\u00fas como disc\u00edpulos y religiosas y religiosos.<\/p>","protected":false},"author":2,"featured_media":95,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_kad_post_transparent":"","_kad_post_title":"","_kad_post_layout":"","_kad_post_sidebar_id":"","_kad_post_content_style":"","_kad_post_vertical_padding":"","_kad_post_feature":"","_kad_post_feature_position":"","_kad_post_header":false,"_kad_post_footer":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[17],"our_priorities":[],"section":[],"class_list":["post-96","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-newsletter","tag-discernment"],"acf":[],"taxonomy_info":{"category":[{"value":1,"label":"Bridges"}],"post_tag":[{"value":17,"label":"Discernment"}]},"featured_image_src_large":["https:\/\/rjmusa.org\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/SandraSalazar.jpg",180,239,false],"author_info":{"display_name":"root","author_link":"https:\/\/rjmusa.org\/es\/author\/root\/"},"comment_info":0,"category_info":[{"term_id":1,"name":"Bridges","slug":"newsletter","term_group":0,"term_taxonomy_id":1,"taxonomy":"category","description":"","parent":0,"count":425,"filter":"raw","cat_ID":1,"category_count":425,"category_description":"","cat_name":"Bridges","category_nicename":"newsletter","category_parent":0}],"tag_info":[{"term_id":17,"name":"Discernment","slug":"discernment","term_group":0,"term_taxonomy_id":17,"taxonomy":"post_tag","description":"","parent":0,"count":8,"filter":"raw"}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/rjmusa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/96","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/rjmusa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/rjmusa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/rjmusa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/rjmusa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=96"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/rjmusa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/96\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/rjmusa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/95"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/rjmusa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=96"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/rjmusa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=96"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/rjmusa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=96"},{"taxonomy":"our_priorities","embeddable":true,"href":"https:\/\/rjmusa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/our_priorities?post=96"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/rjmusa.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=96"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}